miércoles, 8 de junio de 2016

¿Para qué sirve la moringa?




Todas las partes del árbol de moringa son comestibles, desde las raíces hasta las semillas de las frutas y sus beneficios son muy diversos, tanto para la agricultura, la alimentación y la medicina. 
Se han realizado varios estudios para conocer a fondo las propiedades de la moringa, pero lo que se conoce hasta el momento es suficiente para alentar investigaciones exhaustivas, ya que es un árbol dotado de maravillosas propiedades y beneficios para los humanos.

Entre las principales propiedades de la


 moringa podemos mencionar:

- Las hojas de moringa tiene propiedades benéficas para el cuerpo humano debido a la cantidad de vitaminas, minerales, ácidos grasos y proteínas que esta posee


- Las raíces de la moringa tienen propiedades diuréticas


- Las raíces de moringa también ayudan con problemas del sistema circulatorio


- La raíz tiene compuestos cuyas propiedades ayudan a regular el aparato digestivo, previniendo la diarrea o el estreñimiento


- La semillas de moringa tienen propiedades antibacteriales


- Las flores de moringa son ricas en antioxidantes y aminoácidos


- Las hojas de moringa también posee propiedades antibacteriales y antivirales


- La moringa posee cualidades antiinflamatorias en sus hojas



Un universo de salud en tan sólo una hoja

Las hojas del árbol de moringa poseen una gran cantidad de propiedades debido a sus proteínas; minerales como hierro, fósforo, potasio, calcio y ácidos grasos esenciales; vitaminas A, C y parte del complejo B. 

De hecho, las hojas contienen una mayor proporción de vitamina C que una de las frutas con mayor aporte de dicha vitamina: la naranja.

Las hojas también poseen más vitamina A que las zanahorias, más calcio que la leche de vaca y tanto potasio como los plátanos. 

El título del árbol de la eterna juventud no es exagerado a que la moringa tiene muchísimas propiedades benéficas para el organismo.

Con base en estudios realizados, una pequeña cantidad de las hojas del árbol de moringa, específicamente tan sólo las puntas de éstas, aportan el 23 por ciento del valor diario recomendado de ingesta de vitamina A y hasta el 18 por ciento de vitamina C. 

Éstas pueden ingerirse crudas puesto que pueden ser tratadas como vegetales y gracias a ello, pueden convertirse en un ingrediente muy nutritivo en ensaladas y sopas.

Raíces que activan el organismo

Las raíces de la moringa contienen propiedades que funcionan como diuréticos, aportan compuestos que pueden mejorar problemas circulatorios y del corazón, y también tienen característicasreguladoras del la actividad del aparato digestivo, que pueden tanto ayudar a controlar la diarrea como a estimular la actividad intestinal para evitar el estreñimiento. 

Y untado sobre piel irritada, el jugo de las raíces puede mejorar dicha condición.

Elimina enfermedades aún antes de que 


entren al cuerpo

Las semillas de los frutos eliminan las bacterias presentes en el agua y pueden ayudar a purificarla para hacerla útil para el consumo humano mediante un proceso de filtrado. 

Y las flores están cargadas de antioxidantes y aminoácidos. 
La moringa ofrece una combinación de tantas propiedades que prácticamente pueden hacer frente a cualquier mal padecimiento de salud.

Además de lo ya mencionado, en general, cualquier parte de la planta, pero principalmente las hojas, tienen propiedades antibacteriales, antivirales y antiinflamatorias, éstas últimas lo suficientemente poderosas para evitar la formación de tumores y pueden aportan gran ayuda en el tratamiento de ulceraciones, bronquitis, dolores musculares, fiebre, entre muchos otros padecimientos.


Usos de la moringa


Es muy sencillo obtener los enormes beneficios de la moringa, y especialmente de sus hojas, que es una de las partes del árbol con mayores cualidades y la parte más fácil de comer. 

Las hojas tienen tantos compuestos saludables que sólo algunas cuantas de éstas proporcionarían el valor nutritivo necesario para salvar una vida en caso de desnutrición. 
En realidad, los árboles son utilizados para alimentar regiones con desnutrición en países subdesarrollados.

Las hojas pueden cocinarse como si fueran espinacas, agregarse a ensaladas, ser molidas para espolvorearse sobre los alimentos o salsas, o ser disfrutadas de cualquier manera posible. 

Las hojas no necesitan ser refrigeradas y su almacenamiento no altera el valor nutritivo que ofrecen.

Fidel Castro le hizo un bien a la Humanidad al hablar de las propiedades de este árbol.




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